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QUIÉNES SOMOS HOY

Promoviendo el arte, la cultura y el análisis

Zapopan, Jalisco, México


El teatro es la mentira perfecta porque nos ofrenda verdades irreversibles, irremediables, repugnantes, pútridas, y a veces,  muy  pocas  veces,  hermosas…

El Hamlet de Lars Edinger, es de corpulencia grotesca-atlética, que fascina y extraña. Camina como  ebrio  de horror, locura, gracia, absurdo, En un solo gesto es burla total, en un segundo es máscara de lágrimas.  Es el bufón que ríe y llora….Llora y ríe..Y un instante, ya no es NADA, NADIE.  Hamlet es La Historia de la NADA, de NADIE. El mundo, la vida,  el hombre es NADA.

Ahhh ¡Qué trabajo actoral de Hamlet!  Ahhh qué trabajo de hermoso rigor en Gertrudis-Ofelia; en Claudio-Fantasma; en Polonio-Osric; en Horacio- Guildenstern, en Laertes-Rosencranantz.  Qué elenco de actores, brutal, terrible, hermosamente homogéneo. Actores en diálogo de precisión con su director-poeta: Thomas  O. Todo el equipo creativo es una banda de poetas bárbaros. Y Bertol Brecht reía en silencio, profundamente extrañado..con risa ferozmente feliz.

El Hamlet de Lars Eidinger se conecta con su cámara de video, para  auto- filmarse en vivo  y proyectar su rostro, sus ojos, su voz, su alma, su respiración, todo su Ser, en una pantalla gigante-cortina, para  decir  en inglés: “To be or not to be, that is the questio”…..

To kill  him  or not to kill  him.   Matar o no matar al asesino de su padre, quien como espectro exige justicia, venganza…Y piedad para  la madre de Hamlet, la cómplice de su crimen.


El actor alemán se conecta con el micrófono, con el teléfono celular real  e imaginario. Se conecta con la  tierra…Ahhh, cuando el tío, el Rey asesino lo besa en la mejilla, Hamlet cae muerto a la tierra, directo, como  hombre muerto, directo a la tumba del mundo. Cae, cae, como  un cuerpo quemado, roto, deshecho por el beso del asesino de su padre.  Cae, cae de manera instantánea, veloz,  fulminado a la tierra, como tumba de sus ojos, de su alma, de su corazón, de su cuerpo, de Dinamarca, ¿de México?   del mundo.

Se conecta con todos los fantasmas de su desgarrada existencia humana.  Sin duda, faltó conectarse con Yorick,  el cráneo de su Bufón-Amigo que lo hacía reír cuando era niño.  Dime  con quién  te ríes y te diré  quién  eres.   Se conecta con la música contemporánea…Ahhhh, ¡Qué música de Nils Ostendorf!  La música viaja por el espacio como  otro personaje que dialoga con las venas  de Hamlet. La música vuela en el corazón de todos los personajes, con alas invisibles que conmueven, sembrando horror, caos, conmoción, alucine total.

Ahí estaba el espectro de Shakespeare, como  Dios juguetón, lúdico, travieso, moviendo todos los ojos del teatro. Ahhh,  los ojos de Shakespeare tienen alas universales…Vuelan por cualquier espacio.

El actor que interpretó a Hamlet con traje y corbata del siglo  XXI es un Hamlet de todos los tiempos, porque su esencia es música trágica tatuada de eternidad.

Vaya prodigio: Viajar  en los laberintos de Hamlet, con locura matemática, con matemática locura, horror, riesgo, valor, coraje, rabia, carcajada, lucidez, delirio, distanciamiento, lluvia, sangre, disparos; para  ofrendarse como  un actor del siglo  XXI, asquerosamente, hermosamente contemporáneo.

Los ojos de Brecht, sonreían en silencio.  El espectro de Dioniso, cierra los ojos, también en silencio, mientras sus labios  dibujan una sonrisa bellamente trágica.
¡Salud! 
TVUAQ
Corresponsal: Javier Velázquez
47o.  FIC

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EN LOS OJOS DEL CERVANTINO

TEATRO

​​Caverna de  misterios sin fin...

Por JAVIER VELÁZQUEZ

HAMLET
SCHAUBÜNE (Mirar el espacio)

Dir. Thomas Ostermeier.


QUIÉNES SOMOS HOY. Guadalajara Jalisco; 13 de febrero de 2020.


“En el origen de la tragedia, Nietzsche vio a Hamlet memorablemente bien,  no como el hombre que piensa demasiado, sino más bien  como  el hombre que piensa demasiado bien”. Harold Bloom
(“Shakespeare, La invención del mundo”. Ed. Anagrama. Barcelona 2002. P. 467)

EL HAMLET de Sahkespeare-Mariüs von Mayenburg (Dramaturgia). Thomas Ostermeier (Director) y Lars Eidinger (Actor) es de una locura que embriaga de horror y belleza. Es un loco de filosofía…de duda…¿La  filosofía como  locura irremediable, inconmensurable? Hamlet es un asesino del poder sin culpa. Asesina  con mentiras a la bella  Ofelia.  “Hamlet es el héroe  de la duda”, escribió Jean Kott.

Hamlet asesina los ojos de La Historia.  En el HAMLET de Lars Eidinger, el actor invita con gracia al público a que le aplaude después de su crimen con metralleta. ¿A quién  asesina?  A Polonio,  el padre de Ofelia, el consejero del Rey; el espía atrás de las cortinas en la recámara de la Reina Gertrudis, madre de Hamlet.  Y el público aplaude. Hamlet se divierte, agradece al público. Acaba de asesinar a una rata política. Muerte, muerte al espía..Y entonces, el actor se conecta con el público y lo invito amablemente a que aplauda más y más.  Aplauso, más y más aplausos por mi hermoso crimen, parece decir  con su gestualidad. Más y más aplausos.  Reverencias con gracia y precisión escénica.

El actor es un demiurgo de las emociones del público.  El actor es un arquitecto de imágenes internas y externas. Ahhhh, el teatro es el termómetro de la existencia humana.  Ahhh,  el teatro es una manera de pensar el mundo, la vida,  la muerte, el amor, el crimen, la locura.  Ahhh,  el teatro es una caverna de misterios sin fin…

Y en los ojos de Hamlet se revuelven los ojos de La Historia, La Política, La Filosofía, el asco universal.  En los ojos de Hamlet, las náuseas del poder vuelan como  alacranes, buitres, ratas, cucarachas, escorpiones, águilas. En los ojos de Hamlet viven y conviven todos los horrores del hombre de todos los tiempos; venganza, traición, pasión, celos,  envidia, poder, imaginación, inteligencia, asombro, ternura, crueldad, perversión, conciencia, amistad a Horacio.  Amor  a su padre asesinado, amor  a Ofelia suicida.  En los ojos de Hamlet se concentran todos los anhelos y contradicciones de La Condición Humana.  Monstruo y ángel. Amistad y mentira.  Amor  y crueldad. Crimen y ternura.

En los ojos de Hamlet: La vida  y la muerte. La carcajada y el silencio.
El sarcasmo y la ironía.
El grito, el aullido, el murmullo, el susurro poético que no se olvida.

En los ojos de Hamlet la angustia es llovizna, granizo y tormenta.

Horacio es su único  amigo, en una corte de traidores y vendidos.
La historia como  burdel ilimitado.
Hamlet odia  a su tío hasta la muerte, pero  no lo asesina por la espalda, cuando lo tiene ahí, frágil, solo, vulnerable.

Hamlet entrena esgrima, es ágil  con el florete, también la burda pala  para enterrar el cadáver de su padre, asesinado con veneno en la oreja  por su hermano Claudio.

Hamlet nos hace creer  que está loco mediante el poder del teatro, la actuación. Ahhh, el teatro, otra vez el teatro.  Siempre el teatro. El teatro como  la voz del mundo. El teatro es una orquesta tragicómica universal.  Ahhhhh….El teatro como  corazón del pensamiento, el sueño…

Ahhhh, el teatro como  tribuna política. Ahhh..El  teatro como  viaje  metafísico, ontológico, en las alas más peligrosas del mundo: La Imaginación.

Y Hamlet imagina, sueña,  ¿duerme? Duda,  traga, vomita comida, arroja tierra, sangre al rostro de su tío.  ¿Planifica el ajedrez de sus crímenes?

¿Cómo confirma que su tío Claudio es realmente el asesino de su padre?   Por el teatro, otra vez el teatro, como  espejo  infinito que revela, desnuda almas…¿El teatro desnuda el inconsciente?