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QUIÉNES SOMOS HOY

PROMOVIENDO EL ARTE, LA CULTURA Y EL ANÁLISIS

Justamente ahora se disparó el monólogo, porque estás en tu estudio y tú solo, te filmas con tu celular, te filmas desde una video llamada, pues te filmas de muchas formas, entonces, es una manera de resistir al horror de no estar presentes

Es un Sí a la vida, es un amor a lo erótico, lo erótico como vital, la pasión por estar vivos, la pasión por la memoria, la pasión por no dejar de soñar con los ojos abiertos.​

Uno tiene que reinventarse, tiene que abrazar los medios. Yo creo que más que rechazarlos o condenarlos, hay que abrazarlos para seguir con ellos la imaginación, ahí está la clave: cómo seguir, cómo te reinventas imaginativamente.

QUIÉNES SOMOS HOY
Guadalajara, Jalisco; 7 de septiembre de 2020.


Silvia Castillo: Javier, es un gusto platicar de nuevo contigo en entrevista para Quiénes Somos Hoy. Para comenzar, quisiéramos saber qué has estado haciendo con tu grupo de teatro, cómo te has enfrentado a esta contingencia:

Javier Velázquez: Es un placer para mí comunicarme y estar contigo en esta entrevista, fascinante. De entrada, cuando llegaron las primeras noticias de que un bicho mortal, contundente, estaba invadiendo China y parte del mundo, y que llegaría a México, y empezaron a cerrar las escuelas, los actos presenciales, los teatros, los cines, desde ese momento uno se imaginó que todo había cambiado, por lo tanto dices, cómo te reinventas, ¿no? En medio de esta pandemia, tan dura, tan complicada, que tal parece que llegó para quedarse y no parece, es un hecho que está dañando no sólo a México, a todo el mundo, con más o menos contundencia según los contagios de cada país, pero finalmente aquí en la ciudad de Querétaro, también se cerró todo. Y entonces empiezas a reinventarte, eso es parte de tu trabajo, con o sin pandemia, con o sin SIDA, con o sin cáncer; de entrada, estar vivos, nacer, decía el poeta que, el peor error del hombre es haber nacido (risa) lo decía Calderón de la Barca.

Ha sido una lucha por hacer poesía, del horror, de las adversidades, empiezas a trabajar para reinventar las formas en las que hacías antes el teatro, en que la gente estaba en vivo, ahora no, ahora pues salió toda una serie de proyectos en video, filmando con tu celular, desde tu casa, todo se hace desde tu casa…

SC: Lo inmediato…

JV: Muy en la compulsión, de la prisa. A lo mejor la otra parte bella es, ok, estamos encerrados, vamos a reinventarnos como seres humanos, qué interesante desafío. Eso fue lo que me hizo imaginar, cuando ya vi que había la posibilidad de juntar 15, 20 gentes, mínimo, en vivo, a un metro y medio de distancia: que lo filmen y que lo pasen en vivo aunque sea un fragmento, pero ya se queda ahí. Ya se está haciendo en México y en otras partes del mundo. La Compañía Nacional de Teatro ya tiene todas sus obras así como en videocartelera, una cartelera de teatro filmado, pero no es teatro teatro.  Yo creo que es quizá la alternativa hasta que pase esto. Pero también ya veo la posibilidad de hacer teatro íntimo, intimísimo… por ejemplo, cómo nació el teatro en corto, el teatro en breve, o minimalista,  no sé.  En Madrid creo, no había las suficientes salas o los suficientes presupuestos para producir las obras que se hacían, entonces la gente se inventó en la cochera un escenario, en su sala, en su recámara… García Lorca a principios del siglo XX invitaba a sus amigos, tocaba el piano en un encuentro intimísimo para 8 o 10 personas. Entonces, creo que uno se reinventa todos los días. Me encanta el teatro intimísimo, ya había hecho otras versiones donde había nada más 16 espectadores, y estaban juntitos no había temor al contagio. Estábamos fascinados de contagiarnos de belleza, de teatro, de música, esa es la maravilla del teatro íntimo.

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SC: Me comentaste que estás escribiendo acerca de la situación del teatro desde el encierro.

JV: Sí, como sabes, envié un artículo a varios medios, entre ellos Quiénes Somos Hoy, acerca del trabajo que estamos haciendo. El teatro en tiempos de pandemia, de guerra, de horror, siempre ha sido un instrumento de batalla humana. Susan Sontag por ejemplo, llevó “Esperando a Godot” cuando estaba la guerra de Yugoslavia y entonces se detuvo la guerra, se hizo una tregua porque iba a haber teatro. Imagínate qué impresionante. El teatro en los tiempos más difíciles es cuando se necesita de esa manera tan vital, tan imprescindible. Hacer del teatro una forma de vida, creo yo, en estos tiempos, imprescindible. Sí, por ahí voy a escribir artículos sobre eso.

SC: Pero también tienes pensado escribir una obra:

JV: Sí, tengo un texto que se llama: “El circo del horror”, por ahí también hay un guion que se filmó, lo filmó Ofelia Medina, a partir de las investigaciones de Universidad Autónoma de Querétaro, por parte de la Facultad de Ciencias Químicas y Ciencias Naturales, hice un proyecto comandado por la Rectora de nuestra Alma Matter, hice un guion que se llama: “Pruebas, pruebas, pruebas”, o  “Cómo domesticar al virus”, ese es un guion de divulgación científica y la maravilla es que lo interpreta Ofelia Medina, que hace a una “Susana Conciencia”, una “Susana Distancia” y una “Susana Sospecha”. Esa es la maravilla del teatro, del cine, que desde principios del siglo XX se convirtió en una forma de mandar mensajes de todo tipo. Este guion está apenas en su primera fase, ya vamos a entrar en la etapa de la edición, la edición la va a hacer TVUAQ, estamos colaborando de una manera muy hermosa, eficiente, con esta televisora de la Universidad y no quisiera decir exactamente cuándo saldrá, pero esperamos que salga lo antes posible, porque las noticias cambian en segundos, así cambia el mundo.

Lo importante era que hubiera gente en vivo, que fuera presencial. Eso de ver a la gente con cubrebocas también es inaudito, vas al teatro a reír, a tocar, a abrazar, a reunirse en el teatro, lo importante es reunirse, qué hermosa palabra: reunirse, volverse a unir. Entonces, yo creo que la gente va al teatro, de entrada, para no estar sola; igual el cine, el templo, a escuchar misa; si el contacto humano es complicado ahora se puso más. Tiene sus partes buenas, así como aumentó la violencia intrafamiliar, aumentó la intimidad como comunicación, como comunión, que es difícil que se dé en estos tiempos hipermodernos, donde todo está justamente en la pantalla, en las películas, las palomitas, tráete otras pizzas (risas)

"El teatro es presencial, o no es"

​​Entrevista al primer actor Javier Velázquez
Por Silvia Castillo Romero

En tiempos de pandemia, en tiempos de horror, en tiempos de guerra, el escritor, el hombre que ama la palabra, que ama los libros, que ama la poesía, está en un constante reinventarse, no puede estar viendo a qué horas le dicen que salga. Porque también la parte de enciérrate y quédate en casa, no salgas, cuídate… luego piensa uno cosas muy macabras, qué experimento hay detrás de todo este horror mundial. Estar pensando también en el tema de la industria farmacéutica que es un negocio terrible, macabro con la salud de la gente; cómo están las políticas de la salud, por ejemplo en el tema de los indígenas que están, que siguen estando muy abandonados.

Ante cualquier horror uno tiene la pasión, no la obligación, porque suena como “a fuerzas”, no… yo creo que es una pasión. Un amigo me decía, “es que, el especismo, la supervivencia, la desesperación”, yo le dije, no mira, no es nada de eso, es la pasión por hacer lo que amas. Si tienes pasión, entonces es una ofrenda útil a la gente que ve el trabajo.

En medio de cualquier horror un libro de poemas es esencial, quizá haya gente que diga: “Yo no tengo tiempo de leer poesía, tengo que ir a trabajar, no me hablen de libros, qué es eso…” y pues, está en una circunstancia muy difícil, no se puede cerrar los ojos y estar en una burbuja de cristal, hay gente que ha perdido su trabajo, han tenido que cerrar negocios y todo eso, tampoco uno se va a poner ahora de salvador… desde la trinchera que yo tengo, por ejemplo, que es la pasión por leer poesía, por leer narraturgia, por hacer teatro, por compartir el escenario con el músico Ernesto Martínez que ha hecho ya 25 obras en 16 años, con Ofelia Medina que hemos hecho 4 obras y con esta es la quinta, desde ahí, creo yo, uno lanza su aliento de pasión, desde ahí uno lanza sus textos, ráfagas, relámpagos, abrazos, por no perderle amor a la vida. A pesar de tanto horror, tanta guerra, tanta destrucción que hay en el planeta, tanto cinismo, con todo y todo, es un Sí a la vida, es un amor a lo erótico, lo erótico como vital, la pasión por estar vivos, la pasión por la memoria, la pasión por no dejar de soñar con los ojos abiertos. Entonces, el teatro teatro, por más que la pantalla esté llena de poesía, hay cineastas que son grandes poetas del cine, el teatro es en vivo, es soñar con los ojos abiertos, creo yo que por ahí puede ser el asunto.

SC: ¿Qué piensas de esta nueva virtualidad en el teatro?

JV: Yo creo que de entrada no es teatro. El teatro es en vivo o no es. Ya si te gusta o no te gusta es otra cosa. Pero es presencial, es en vivo, entonces, yo creo que la era digital vino a darle jaque mate al teatro que ya estaba agonizando, pero no hay que ser fatalistas, yo creo que hay que abrazar la era digital y reinventarse, es decir, un híbrido, un híbrido como se ha hecho en muchas partes del mundo desde que empezó esta, vamos a llamarle furia, esta trágica de contagios, muertes y una serie de cosas muy macabras, que uno la verdad, no sabe, ¿a quién le crees ya, con tantas cosas que se dicen que son ciertas o no son ciertas?

Lo cierto es que está muriendo la presencia en vivo. Ya no se toquen, ya no se abracen, los niños ya no abracen a los adultos, se pueden contagiar. Si ya había mucho miedo por los narcotraficantes, por los asaltos, por toda esa serie de enfermedades, el hambre, por ejemplo, que sigue muriéndose la gente, pero ahora la pandemia está como en primer lugar, pues uno tiene que reinventarse, tiene que abrazar los medios. Yo creo que más que rechazarlos o condenarlos, hay que abrazarlos para seguir con ellos la imaginación, ahí está la clave: cómo seguir, cómo te reinventas imaginativamente.

SC: ¿Crees que estamos ante un nuevo género?

JV: No, ya existía lo híbrido. Desde antes ya se hacían estas combinaciones de teatro y cine, por ejemplo Bertolt Brecht, o a mediados de siglo ya se manejaba esta idea del teatro en el cine y el cine en el teatro, las pantallas gigantes… lo que sí es nuevo es que la gente no se va a poder juntar como antes, ahí sí es un jaque mate, no puedes estar más que a un metro y medio de distancia y a un teatro que vive de la taquilla pues lo están matando. Ya nada va a ser como antes. Ojalá me equivoque pero, la presencia humana es vital, no se puede vivir encerrado… y eso la gente que puede encerrarse, imagínate los millones de mexicanos que tienen que salir a trabajar y se arriesgan al contagio.

A nivel de género, que videoteatro, que zoom in teatro y toda una serie de términos en inglés y todo lo que quieras ponerle, pues, el teatro es en vivo o no es teatro, punto. Así de radical. Que puedas meter 10, 11, 15 personas con su Susana Distancia pero con Susana Sospecha de algo, es distinto, porque lo hermoso es estar cerca de la gente.


Desde su trinchera, uno lanza su aliento de pasión, desde ahí uno lanza sus textos, ráfagas, relámpagos, abrazos, por no perderle amor a la vida.

"Yo creo que la era digital vino a darle jaque mate al teatro que ya estaba agonizando, pero no hay que ser fatalistas, yo creo que hay que abrazar la era digital y reinventarse".

Ante cualquier horror uno tiene la pasión, no la obligación, porque suena como “a fuerzas”, no… yo creo que es una pasión. Un amigo me decía, “es que, el especismo, la supervivencia, la desesperación”, yo le dije, no mira, no es nada de eso, es la pasión por hacer lo que amas. Si tienes pasión, entonces es una ofrenda útil a la gente que ve el trabajo.

Lograr juntar 11 gentes en teatro, con cubrebocas, y que filmaran y que ya lo van a editar porque se filmó a dos cámaras fijas y luego dos cámaras estaban en movimiento, yo creo que ya se hacía desde antes, lo que no se hacía es que la gente estuviera separada, con cubrebocas y que le tomen la temperatura antes de entrar al foro.

Tienes que utilizar otra técnica porque están filmando en vivo y tienes que estar actuando, viendo a la cámara, viendo al público, son reinvenciones que hay que hacerlas para que no acabe de morir esta disciplina tan antigua y tan imprescindible como beber agua. Yo creo que el buen teatro es como beber agua, como beber una buena copa de vino, como respirar, como comer una buena ensalada mediterránea, un buen pozole, es que la comida mexicana es genial, un buen amaranto, una buena ensalada de nopales, un buen mezcal. Yo creo que el teatro es tan imprescindible como una buena alimentación, alimenta el espíritu.

SC: ¿Cómo sentiste al público?

JV: El silencio es el termómetro de la concentración. Entonces, está atentísimo, al final hicimos un pequeño diálogo y pues sí, comentaron que ya tenían meses de encierro. Estaban encantados de ver, de escuchar la palabra en vivo. Escuchar la poesía en vivo, con música en vivo, eso es lo que alimenta el alma. Algo que está tan lejano en nuestra realidad de prisa, de droga, de alcohol, de adicción a la pantalla… es una especie de enfermedad, hay que domesticarla… estar en la pantalla ahogados todo el día, en Facebook, en Twitter, en Instagram, lo digital es maravilloso si lo aprovechamos para bien, alimentarnos y reconstruirnos a nivel humano, a tener más imaginación, a no dejar de leer, primero book y luego muy muy después, face. (risas)

SC: ¿Cómo ha sido tu experiencia en estos nuevos proyectos?

JV: Empecé con los  monólogos… justamente ahora se disparó el monólogo, porque estás en tu estudio y tú solo, te filmas con tu celular, te filmas desde una video llamada, pues te filmas de muchas formas, entonces, es una manera de resistir al horror de no estar presentes.

Empezó como los Monólogos de Navíos Teatro en tiempos de covid19. Desde el estudio, el mundo. Grabar a Borges, Huidobro, José Emilio Pacheco, César Vallejo, García Lorca, Carlos Pellicer, no acabas de grabar a todos los poetas hispanoamericanos, mundiales. Así empezó además tiene que ver con un programa que se llama la Pasión por la Memoria, con el Hombre Libro que ya cumplió un año en TVUAQ, entonces, una actriz hizo a Lupe Marín sacamos un fragmento de una obra que se llamó Volcánicas, donde salía María Antonieta Rivas Mercado, Lupe Marín, Leonora Carrington, Nahui Ollin, empezamos a manejarlo por monólogos pero luego hubo un momento en que dijeron, se van a abrir más los espacios, con todos los cuidados. Yo trabajo en la facultad de ciencias políticas de la UAQ y les planteé un proyecto pero ya en vivo: Vamos a ser dos actores en escena, un músico, el iluminador, pero que la graben en vivo, pasar algunos fragmentos en vivo y luego la pasan completa editada. 

Eso de ver a la gente con cubrebocas también es inaudito, vas al teatro a reír, a tocar, a abrazar, a reunirse en el teatro, lo importante es reunirse, qué hermosa palabra: reunirse, volverse a unir.

Lo digital es maravilloso si lo aprovechamos para bien, alimentarnos y reconstruirnos a nivel humano, a tener más imaginación, a no dejar de leer, primero book y luego muy muy después, face.