Entrevista con Carlos Álvarez integrante de la banda colombiana "El Faro".

  • El Faro es una banda de rock alternativo que visitará nuestro país (México) en noviembre.​
  • Fue fundado a finales de 2011 en la ciudad de Medellín
  • Se encuentra en proceso de pre-producción de su segundo disco.
  • Sus sonidos nos recuerdan al rock and roll que tuvo Medellín en la década de los 90´s, algo de alternativo, pero también algo de blues o country. 


     
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                                                                         Por Silvia Castillo y Jadiel Moreno


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Silvia Castillo Romero © 2017  |   Todos los derechos reservados.



Silvia Castillo: Sabemos que tienen planeado visitar nuestro país. Cuéntenos acerca de su historia.

Carlos Álvarez: Mi nombre es Carlos Andrés Álvarez, vocalista y guitarrista de la banda EL FARO; mis otros tres compañeros son: Jorge Mario Cadavid, Esteban López y David Giraldo. La banda está conformada por cuatro músicos, como la formación básica del rock and roll. Nosotros llevamos cuatro años aquí en Medellín, Colombia, de donde es Juanes. Nos gusta el sonido del rock and roll. La música de los 60’s, 70’s, 80’s nos parece de lo más delicioso del mundo. Estamos trabajando con esto. Las composiciones son de nosotros.

​¿A qué le cantamos? Le cantamos a las experiencias que vivimos, hemos crecido en un país un poquito difícil socialmente, pero hay que ver el lado positivo de las cosas y nosotros lo hacemos a través del rock and roll.

Silvia Castillo: ¿Cómo surge la inquietud de integrarse como agrupación?


CA: Giraldo, mi compañero guitarrista y yo, vivíamos en el mismo lugar. Yo sabía que él era músico y yo lo veía tocar en varias bandas y yo tocaba en otras bandas, y él me veía también. Un día nos encontramos; él me dijo: “Por qué no hacemos algo, a ver qué puede surgir” porque el tocaba realmente metal, lo mío era rock and roll. Incluso hago tributo a las bandas como los Beatles. Nos juntamos un día, comenzamos a ensayar, fuimos al estudio de grabación y comenzamos a grabar algunas canciones. Nuestra primera canción llamada “Siente” es del álbum que tiene el mismo título y que tiene 12 temas.

SC: Hacen música inclinada hacia los ritmos de los 90’s, ¿Qué es lo que más les gusta de éstos tiempos?

CA: Tuve la fortuna de crecer en una familia donde había músicos que siempre escuchaban cumbias, rock & roll y diferentes géneros. Cada uno de ellos tenía un sabor diferente. Cada uno va creciendo con estos elementos de la época como Nirvana con el Grunge. El Faro nace con todas éstas cosas.


Jadiel Moreno: El Faro surge en el 2011, ¿cómo ha sido la trayectoria de la banda?

CA: Hemos hecho varios conciertos a nivel nacional, incluso en el festival “Altavoz” que es el más importante de rock en Colombia y al cual incluso ha venido Café Tacva a la ciudad de Bogotá. Uno no puede ser tan elitista y tiene que tocar en diferentes partes con diferentes artistas y bandas que crecen en las calles, crecen cuando comparten su música en cualquier lugar… la idea en general es compartir la música. Creo que nos ha servido mucho el decirle sí a muchos lugares como barrios, bares, festivales e incluso nos gusta hacer eventos benéficos como para recaudar alimentos. Uno tiene que hacerlo de corazón, no es simplemente decir “bueno, esto es un negocio y hay que hacerlo”, claro que es un negocio, pero primero hay que hacerlo de corazón, gratis y luego van a venir bendiciones con cosas más grandes.

SC: ¿Cuál sería la temática principal de El Faro?

CA: El amor… los que llegan y los que se van. Tú, yo, todos hemos tenido a alguien que nos ha abrazado el corazón o que nos han roto un poco el corazón, pero siempre hay que tener esperanza de que vienen cosas buenas y la música es una buena terapia para ello, realmente no me imagino un mundo sin música, sin arte y en cambio un mundo lleno de guerras, problemas y malas noticias. El arte es simplemente la mejor herramienta para ello. Obviamente tratamos temas culturales pero hay que tener cuidado también, porque es un poquito complicado saber cómo decir las cosas, porque no todo el mundo recibe la información de la misma manera.


​​SC: En tu opinión, ¿El rock es para pensar, analizar, enarbolar causas o para pasarla bien?

CA: Yo creo que el rock tiene varias connotaciones, incluso puedes mirar las letras desde Bob Dylan hasta los Beatles, se nota de pronto el cambio también si observas desde 40 años atrás hasta ahora. Hay música como para saltar y moverse que no es tanto como para pensar mucho. Antes la mayoría de la música tenía un valor en sus letras más profundo y tomaba más tiempo escribirlas. Realmente las dos son opciones válidas, pero el punto siempre es transmitir algo como lo que te gusta o no te gusta, un mensaje de algo que viste en lo social o en diferentes situaciones, son opciones válidas tanto para mover el trasero como para mover la cabeza.

JM: ¿Han tenido que lidiar con las críticas? ¿Cómo ha sido esto?

CA: Claro, ese tipo de cosas también hay que aceptarlas. Como les decía, yo trabajaba con una banda que tocaba tipo los Beatles, y hay gente que me dice: “Bueno, si tú tocabas los Beatles, por qué tocas ahora otra cosa” o “todavía te pareces un poquito a los Beatles”… ese tipo de vainas.

Te voy a decir algo: Todos los artistas grandes comenzaron en algún momento tocando covers. Siempre lo hacían porque es una manera de ganar terreno, es una manera de pulirse también. Uno no puede llegar y decir: “Es que yo me las sé todas” “Yo soy el músico más grande del mundo”. Hay que pasar por todas esas etapas, es un proceso.

Eso es lo que a veces las personas no entienden, que tienes que hacer un proceso: La gente te critica porque lo haces, porque no lo haces, eso no lo puedes evitar. Pero eso es bueno también, en “El Quijote” le decía el Quijote a Sancho Panza: “Los perros están ladrando, señal de que avanzamos” y eso es cierto. Cuando tú estás avanzando, cuando tú estás caminando por un lugar donde nadie ha caminado o haces lo que  ellos no se han atrevido a hacer, van a decir: “¡Míralo, míralo, allá va!”.

Muchas veces la gente no mira las cosas positivas, sino que tiene que mirar que no los dejes atrás. Pero uno como artista siempre tiene que trazar una meta, llegar a ella, no preocuparse realmente por lo que están diciendo… Si te lo dicen de una manera constructiva, yo creo que puedes aprender de eso pero si te lo dicen de una manera negativa, creo que hay que dejarlas atrás. Realmente no son tan importantes. Pero hay que vivir con ellas.


​​JM: ¿Cómo se llevan entre ustedes?

CA: Somos unos cuates (risas) somos unos compinches, somos unos sinvergüenzas, somos unos cómplices, somos una familia. Hay que ser una familia. No somos los que llegamos simplemente y nos vemos hasta el otro ensayo, no. Siempre estamos hablando, nos comunicamos, nos reímos, comemos, salimos, vamos y nos tomamos una cerveza, porque esto se trata, de ser una familia.

Con decirles que cuando componemos, por lo general yo casi siempre compongo las canciones, pero hay momentos es lo que les digo: “Hey, muchachos, tengo esto, por favor denme una ayuda, colabórenme con algo” a lo mejor una palabra, otros dicen: “no, no me gusta eso, cambiémosle la letra” o sea, siempre, siempre, escuchamos al otro, yo creo que eso es lo más importante.

Nunca sobreponemos una idea porque sea el vocalista o porque sea el guitarrista,  siempre la mejor idea es la que ponemos. A veces el baterista dice. “Por qué no hacemos algo así en la guitarra” lo hacemos y suena mejor, entonces, no importa quién lo dice, lo importante es la idea.

JM: Carlos, nos acabas de mencionar algo muy importante: La música la hacen como agrupación, o sea, cada quien pone su toque.

CA: Si, claro realmente es un proceso. En este momento estoy aquí, en mi cuarto y tengo la guitarra, escribo la letra, hago los ritmos, las armonías, y hago como una maqueta. Ya cada uno le pone su sabor. David Giraldo en la guitarra, ya él sabe lo que tiene qué hacer, el baterista ya sabe lo que hace. Entonces, somos unos chefs musicales, digamos, juntamos los elementos y los metemos en la olla del ensayo y hacemos las canciones. Hay canciones que salen en cinco minutos, otras veces se demoran dos meses, es relativo. Pero es fácil. Realmente es fácil cuando hay compañerismo, cuando hay apoyo, cuando creemos en lo que estamos haciendo.

Lo importante aquí, realmente, es creer. Hay personas que les gusta, bienvenidos sean. No les podemos gustar a todo el mundo y hay que entender esto. Una vez un amigo me decía: “Carlos, ¿tú te imaginas donde uno le gustara a todas las mujeres?” Eso es lo bueno, que no le gustamos a todas. Si le gustamos a una ya tenemos el mundo ganado. Esto mismo pasa con la música.

Hay qué hacer música, en primer lugar para uno. No queremos hacer música que no sentimos. Hay que ser sinceros con lo que hacemos con lo que estamos escribiendo, tenemos que ser sinceros con nosotros. Y creo que si eres sincero, la gente simplemente te acepta o no te acepta. Pero eso ya es cosa de cada uno. Pero bueno, creo que hemos tenido la fortuna de que estamos gustando bastante en nuestro país y bueno, allá en México, las cosas se están abriendo también.


SC: ¿Cómo es la relación con otras bandas, con otros músicos?

CA: Es buena. Antes había algún tipo de diferencias, la gente, maneja algunas diferencias, de pronto por géneros, o porque te va bien o porque te va mal.

¿Qué hacemos muchos cuando vamos a ir a un concierto? Llamamos a una o dos bandas invitadas y eso genera integración. Ahora hay más compañerismo, hay más apoyo entre las bandas. Personalmente soy de los que me gusta ir a ver a las bandas tocar, no importa el género, me gusta de todo. Me gusta ver el músico en escena, me gusta verlo disfrutarse en la música, y eso es bueno, me encanta que los músicos estemos más abiertos a eso. Pero si, en general ya hay más compañerismo, entre todas las bandas.

SC: ¿Existe entre ustedes, algún lema, o alguna tradición dentro de la banda, algo que hagan en especial ustedes, como hermandad?

Siempre comemos en ensayos (Risas). Yo creo que la comida. La comida reúne a través de las épocas. En navidad la gente se reúne, ustedes también lo hacen en “El día de los muertos” se reúnen y ese tipo de cosas. Por ahí leí que tomaban y comían también en los cementerios. Es un ritual hermoso. No sé si estoy equivocado, pero culturalmente es válido. Es una cosa maravillosa, mi novia estuvo hace 6 meses en México y me dice que es una cosa impresionante, le encantó México.

Entonces, el comer en grupo, reúne a las personas, a los más cercanos. A nosotros nos gusta mucho hacer eso, nos gusta comer juntos y eso nos hace sentir más unidos. Obviamente en los conciertos no podemos hacerlo, ya salimos llenitos (risas).


JM: ¿Cuáles son los obstáculos a los que se han enfrentado?

CA: Yo creo que el problema más grande que hemos tenido y lo hemos superado, fue el miedo. El miedo a creer en nosotros, el miedo a tomar un curso, a tomar un avión y decir vamos a otra ciudad a ver qué pasa.

Yo creo que el miedo más grande y el obstáculo más grande, son esos estados mentales y por suerte lo hemos sobrepasado, gracias a la unión de la banda. El resto es nomás el cable que se dañó, la cuerda que se rompió, esas cosas mínimas. Pero si, el miedo es el obstáculo más grande que todo ser humano puede tener y ese es el que uno tiene qué vencer.

JM: ¿Cómo es la vida para los músicos en Colombia?

CA: Es una pregunta interesante, porque a mí me dicen: “¿Cómo has vivido en los últimos diez años?” y yo he respondido: “Porque he querido vivir. Porque he querido vivir de la música”. Yo creo que aquí aplica lo que acabo de decir: Cuando tú tienes miedo de vivir de algo y te dicen: “Tú eres músico o eres doctor” y tienes miedo de ser músico porque crees lo que dice toda la gente en Colombia de los músicos: “No, es que ser músico en Colombia es muy difícil” entonces, si crees eso, es mejor que seas doctor.

No hay nada fácil, realmente, pero tampoco son cosas imposibles.  Sí, es un poco complicado. Hay que buscar los espacios culturales, hay que buscar muchas cosas, pero se puede, todo se puede. Lo puedo lograr yo, lo puede lograr mi vecino, cualquier otra persona.

SC: Carlos, ¿qué consejo le darías a los jóvenes que inician en el mundo de la música?

CA: El que no sueña no existe. Tienes qué soñar, tienes qué creer, tienes que ir más allá de lo que el mundo te pone, te inserta. Muchas veces los sueños están más cerca de lo que creemos. Yo toda mi vida recuerdo que quise ser músico.

Cuando tenía 7 años y estaba en la escuela, un día me paré frente a mis compañeros, cogí la escoba y empecé a tocar; me imaginé que estaba en un escenario grande y empecé a cantar una canción de los Hombres G, eso fue el año 87, más o menos y tengo eso tan guardado acá y recuerdo que entró la profesora, me regañó y me dio dos reglazos en cada mano. Ahí me di cuenta de lo que quería. Pero también el mismo día me di cuenta de que no iba a ser fácil, que iba a tener que pasar muchas veces por ese tipo de situaciones. Lo supe en ese momento, tenía 7 años y es lo único que he querido siempre. Es la primera vez que lo hago público, nunca había hablado de esto, pero me gusta recordar y no lo recuerdo como algo malo, le daría las gracias a mi profesora, se llama Dori.

SC: Hace un momento nos compartiste cómo la unión ha sido esencial para vencer el miedo como agrupación, pero ¿cómo ha vencido el miedo Carlos Álvarez?

CA: En algún momento entré a estudiar ingeniería civil. En algún momento estuve en un salón de clases por cuatro semestres, pero también en algún momento, en medio de algún parcial, de algún examen, me levanté, dibujé una carita feliz, se lo entregué al profesor, él me miró y me dijo: “Tú lugar no está acá” y yo le dije: “Gracias, profe” y realmente me fui.

Yo creo que en ese momento tenía miedo. Es que es normal sentir miedo. Somos seres humanos. Todavía me da miedo cuando me subo a un escenario, cuando faltan 5 minutos, suena el timbre de salida y sabes que la gente está ahí. Pero también ¿qué sería la vida sin miedo? yo creo que no la disfrutaríamos.

Yo creo que en ese momento era algo más que miedo, era terror de que no funcionaran las cosas, por eso entré a estudiar la carrera. Pero me di cuenta en el camino de que lo mío era realmente era la música. Y es sumamente importante dejar que las cosas fluyan. Así estés vendiendo limones, aguacates, creo que hay que ser bueno en lo que haces. También sacarnos el estigma de que hay que ser el mejor. ¿Qué es realmente ser el mejor? No tengo que estar comparándome con lo que está haciendo mi amigo.  Creo que es realmente sano no compararse con nadie. Más bien, hay que valorar y admirar lo que las otras personas hacen y amar lo que haces.

Es algo extraño porque cuando me encontraba con compañeros músicos en el metro, me decían: “Para dónde vas con maleta, tan bien arreglado”, “para dónde vas con tus zapatos bien limpiecitos” (risas) “Para la universidad” decía yo. Entonces, claro, me veían raro. Después cuando dije: “Quiero ser músico” otra vez, los de la universidad me decían: “Para dónde vas sin afeitarte” (risas)

Nunca dejé de ser músico. Yo llegaba, colgaba los libros y me ponía a tocar guitarra.

SC: ¿Cuándo podremos escucharlos en vivo?

CA: Será en noviembre o principios de diciembre. Hay varios lugares donde vamos a estar en eventos.  Y ahora lo más importante es esto: La gira de medios. Que la gente conozca de nosotros, porque no podemos ir y decir: “Hola, somos El Faro”, primero hay que darnos a conocer y de verdad estamos muy emocionados por pisar tierras mexicanas.

JM: Te agradecemos, Carlos, el compartir tus experiencias. Es un regalo muy grande de un artista para su público, el hablar de las situaciones de la vida, cómo se encaran, cómo se enfrentan:

CA: Muchas gracias. Somos conscientes de que la música es el canal, que puede expresar cómo está la cultura, cómo está el mundo. Los músicos somos sensibles. Los músicos lloramos. Somos unos llorones y también cuando algo nos pone felices, lo expresamos.

Yo creo que esto lo hacemos por ver caras felices, por ver gente conectada con nosotros, corazones unidos.  Ya hemos sabido de dos personas que se conocieron en un concierto de El Faro y en este momento están juntos, son esposos. Él le dedicó una canción de nosotros.

Lo importante es hacer las cosas con el corazón, lo demás viene por añadidura. Claro hay que trabajar, hay que hacer muchas cosas para poder llegar a allá a México, es un largo camino, no es fácil pero aquí andamos.

SC: Les agradecemos esta entrevista y estaremos atentos a sus proyectos y presentaciones.

CA: Muchas gracias a ustedes, a ti, Silvia, a Jadiel. No les he preguntado cuales son los momentos más difíciles de ustedes, ahora yo los voy a entrevistar (risas) ¿también comen ahí? (risas) Se nota que tienen un excelente equipo de trabajo.

JM: Les deseamos mucha suerte y bendiciones en su trayecto de Colombia a México.

CA: Muchas gracias. Queremos enviar un saludo muy especial a su hermoso programa “Quienes Somos Hoy”, nosotros hoy, somos El Faro y nos pueden buscar en YouTube, en Instagram y en Twitter como @ElFaroRock; en Facebook y en Google nos pueden buscar como “agrupación el faro” y ahí aparecemos automáticamente. Nos dan like, me gusta, nos escriben lo que quieran. Si quieren venir al país, bienvenidos. Aquí nos tomamos una tacita de café. Como doña Florinda (risas), aquí recordamos el programa de “El Chavo del 8” con mucho cariño.


Un abrazo para ustedes y espero verlos muy pronto, mis queridos amigos de “Quienes Somos Hoy”, me despido con el corazón desde Medellín Colombia.

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